La otra, por supuesto, es la del uso de pesticidas en la fumigación de los cultivos. Estos productos contienen sustancias químicas que actúan como neutoxinas y se adhieren a los insectos al libar las flores. Posteriormente son acarreados a las colmenas donde contaminan el resto de los productos que procesan en común como la cera, propóleos y diversas mieles con la fatal consecuencia de afectar al resto del panal incluida la abeja reina sin la cual la colmena desaparece indefectiblemente. También al ocurrir estas migraciones masivas, las crías o larvas quedan abandonadas y lógicamente también desaparecen.

Soluciones

Para la comunidad científica es muy difícil plantear soluciones susceptibles de ser eejecutadas.

La infraestructura tecnológica y la mentalidad actual harían muy difícil que las personas renunciaran a vivir sin el uso de torres de telecomunicación o radiofrecuencias, así como abandonar el uso de sprays ni siquiera a nivel doméstico, por lo que se teme una reacción tardía.

La organización internacional Greenpeace propone a priori las siguientes medidas urgentes:

  • Investigación y seguimiento de la salud de las abejas.
  • Prohibir inmediatamente el uso de plaguicidas tóxicos.
  • Fomentar alternativas agrícolas naturales.
  • Crear un sistema de áreas protegidas libres de telecomunicaciones.

Mucha razón asiste al doctor David Susuki al declarar: “Noticias diarias documentan la más mínima caída o subida de la bolsa o la industria de la subasta. Sin embargo, ignoramos deliberadamente el balance de los servicios que nos presta la naturaleza como la absorción de dióxido de carbono y liberación de oxígeno; la protección contra la erosión y la polinización de frutos y semillas y sin polinización todos los sistemas económicos colapsarían. Un mundo sin abejas sería un mundo sin gente”.