Noticias

Expulsada de la iglesia por amamantar a su bebe

Amanda Zilliken sabe lo difícil que puede ser amamantar en público. Parece que la gente siempre mira, señala y dice cosas groseras, pero siempre sentía que, al menos, había un lugar donde estar libre de críticas,  su iglesia. Pero se equivocaba.

Amanda había amamantado a su bebé durante los sermones muchas veces (para mantenerla tranquila y contenta), por lo que quedó atónita cuando un voluntario de la iglesia Charlotte’s Elevation, en Carolina del norte,  se le acercó y le pidió que abandonara el santuario principal.

El personal la escoltó hasta el baño.